sábado, 29 de septiembre de 2007

principes grises, morados, rojos, amarillos...azules?

No se debe a ninguna conversación, blog o situación en especial, pero de un tiempo a esta parte, me he topado mucho con el tema éste del principe azul, quizás las mujeres con las que he tenido ocasión de contactar estan influenciadas por el espíritu primaveral, o simplemente como diria John Paul Young, "Love is in the air" (lo que me hace sospechar nuevamente sobre mi naturaleza alienígena, al parecer, yo no respiro aire).

Bueno, ya puesto el parche antes de la herida, trataré de explayarme de la forma más espartánamente lacónica (jaja) acerca del tema. Siempre he sido de la idea de que los ideales no existen, para ninguno de los dos lados, y no porque obviamente nadie es perfecto (aunque algunos nos acerquemos) sino porque simplemente, como seres humanos pareciera que definimos nuestro mundo en base a nuestras miserias. Igual, no es tan raro, algunos más, otros menos, estamos llamados a la movilidad, al cambio, ¿y que es la perfección, la paz sino una especie de dulce estancamiento?. Creo que esa es la base de porque, para todos, pero especialmente las mujeres, este cuento del principe azul es una utopia. Porque ellas SON cambio, son fluidez. Y que no se lea de forma peyorativa, o discriminatoria, sino con la más profunda admiración. Ese mismo dinamismo que a veces nos hace enloquecer a los hombres (por carecer seriamente de velocidad de respuesta) es el que hace que el mundo se mueva, que los cambios se hagan. La frase "detras de todo hombre hay una mujer" esta mal planteada..."detrás de todo gran hombre hay una mujer que lo empuja a esa grandeza". Y no se entienda la frase como que el hombre necesita a la mujer como motor, o sentido del cambio, sino que su influencia inconsciente es tan vital como sutil, para que ciertas cosas pasen.

Ahora mi pregunta es, ¿éstos seres maravillosos, motor del mundo, se sienten comodos con la perfección, en este caso con el nombre de "principe azul"?, creo que se sienten comodas con la idea, pero no con la realización, porque como dije anteriormente, la estabilidad, o mejor dicho el estancamiento de la perfección las pone nerviosas. Por eso la mujer prefiere instintivamente al hombre complicado, al que le da problemas, porque todo se mantiene en movimiento, y porque no decirlo, por el extraño afán aquel de querer cambiar a quien nadie puede cambiar (pq básicamente el mismo no quiere).


Quizas la perfección última sea aquella en que no hay estancamiento, aquella en que, en su estabilidad, hay dinamismo, sin caer en el caos obviamente. ¿Será posible eso en hechos concretos?. ¿las sorpresas constantes no terminan transformándose en rutina?. No lo sé. En lo personal, prefiero quedarme con una idea que lei hace un tiempo, en el nick de una amiga: "el amor verdareo es ver la perfección de una persona imperfecta". No idealizar, sino reconocer que el conjunto de virtudes y defectos, que conforman a la persona que tienes al frente es en si, perfecta, digna de cualquier cuento de hadas. Así que nenas, si aceptan un consejo de éste que de principe no tiene nada, y de azul sólo algunos polerones y pantalones...no busquen al principe azul, si no que reconózcanlo en la rana que les acompañe ahora, o en el futuro.

Para escuchar... la canción que me motivo a escribir esto, no se porque...


4 comentarios:

AmALiA JaZMiN dijo...

hola, ya sabes mi opinion, yo kiero un principe azul, no una rana convertida en principe, kizas hay uno por ahi esperando por mi
y si no
a vivir la vida loca no mas
ke la vida es una
y la vida es ahora!!!!

cuidate wachis

un besito

Jaela. dijo...

No sé AL, pienso que tú eres lo menos parecido a un sapo, de todos modos la idealización es algo tan fatal como real o latente en el inconciente.
Nos traiciona la idealización y nos frustra, hay algo que llaman el niño herido o niña herida, que habla de nuestras carencias y de la proyección que hacemos en que nuestras parejas nos curen esas heridas, una vez que detectamos esa incorrecta forma de pensar o de sentir, se simplifica esa búsqueda, el encuentro y el verdadero aprendizaje que es estar en pareja, de crecer y no de que nos solucionen la vida.
-yo quiero alguien que me ame ..Así también, porque no soy princesa, soy vagabunda (jaja) no puedo esperar un príncipe ni naranja o verde

Besos pequeño ^ ^

Francisco Aldea dijo...

He conocido buscadoras de Principes Azules... he conocido buscadores de Princesas Encantadas...
Y creo que no hay nada más efímero (casi escribo "emífero"... gracias Bam Bam).
Debe ser terrible perderse en un bosque encantado con un(a) Principe(Princesa), y despertar al otro día y darse cuenta que la corona en realidad es una enmarañada mata de pelos, que los hermosos ojos de la noche anterior están recubiertos de ojeras y otras cosas y... bueno, supongo que no necesito detallar cosas que todos hemos conocido.
El punto es que cuando idealizas, tarde o temprano terminas encontrándote con la realidad, y la idealización (que por algo es tal), hace que veamos la realidad mucho peor de lo que es.
Tal vez no seamos sapos, pero sí somos mamiferos, y como dijo alguien por ahí, todavía queda mucho de gusano en nosotros. Así que la única forma de amarnos es teniendo claro que nos reproducimos por crías vivas, que estamos parcialmente, unos más otros menos, cubiertos de pelos, y que seguimos pensando, en gran medida, como los animales que somos.

Jaela. dijo...

Al me robaron la identidad del msn asi que porfa no hables con nadie, no se quien es el tarado...besitos te quiero