sábado, 21 de julio de 2007

Digni...como dijo?


Ya van 7 meses de independencia laboral, ¿y que he aprendido?

Primero: que no sirvo para estar encerrado en una oficina, en mi casa me siento cómodo. Me gusta levantarme cuando quiera de mi puesto de trabajo, mirar por la ventana y escuchar la musica al volumen que yo quiera. Todo esto me hace reforzar mi idea de estudiar el proximo año algo que pueda hacer por mi cuenta, y que me guste.
Pero, el problema soy yo, o el concepto de oficina?. Siempre, donde he trabajado hasta el momento, han sido espacios cerrados, si ventanas y casi sin aire. No, no he trabajado en una bodega aún, pero casi. No lo se. A pesar de gustarme mucho la noche (y sentir que ahí de verdad me inspiro, y todas esas cosas buenas que traen la estrellas), cuando trabajo necesito luz, libertad, viento, oir la lluvia, como ahora, no parecer un preso.

Segundo: que no se si es en este trabajo, o en todos los suceptibles de trabajar freelance, pareciera que todo el mundo quiere que regales tu trabajo. No he tenido suerte en enviar muchas propuestas y presupuestos, a pesar de que mi método de trabajo es ordenado y claro. no cobro grandes numeros, cobro lo justo. Tal parece que ese es otro de los vicios, entre los muchos que tiene el mercado laboral hoy en día (¿o siempre?). No se paga lo justo. Y es triste, indignante y vergonzoso.

Ahora yo pregunto...¿quien vela por esto?, hay alguna institución, autoridad, que fiscalize la correcta (y justa) distribución de los ingresos?. Hasta que punto es justo, que un abogado o ingeniero ganen tanto, pero tanto, en comparación a un profesor que hace una labor mil veces mas importante?. Si, el abogado y el ingeniero pueden haber "estudiado más", pero eso es tan relativo, creo que los ingresos deberian determinarse, ademas de una base de dignidad (no de subsistencia como ahora) por el grado de responsabilidad hacia la sociedad en conjunto, no por cuanto dinero genere el mismo profesional.

No hablo aquí de quitarle a unos para darle a otros, sino hablo de equidad. Mucha gente no puede prepararse, no por ser floja, sino porque simplemente no tuvo la oportunidad. Es malditamente justo dejar que muera de hambre con un sueldo minimo como el que existe ahora?. Creo que el esfuerzo hay que premiarlo, pero todos. Tanto al tipo que hace un trato para abrir nuevos mercados, como a la persona que deja impecable un baño. no pido que tengan el mismo sueldo, porque tambien seria hasta cierto punto injusto. Pero que todo no sea solo proporcional a la preparación sino que se tome como base la dignidad.

No se ustedes, pero yo estoy peleando por cambiar mi camino para hacer algo al respecto....volveremos a hablar sobre este tema





martes, 17 de julio de 2007

Lo que queda del dia

Una luz tenue, casi invisible. Un celular que no suena. Un invierno encerrado fuera de la ventana, y una primavera en algún lugar de la habitación. Elizabeth Fraser por los parlantes. Silencio en la calle.
Pienso en tres o cuatro momentos. En los proyectos. En las maletas que en algún momento haré. Pienso en la soledad y en el viento que golpea mi cara. El trabajo. El caminar. los sueños y las carencias.
A lo lejos se apaga algo. Busco en mi cajones sueño y encuentro insomnio. Busco calor. Cierro los ojos. Alzo una plegaria silenciosa por el futuro, por el devenir, por ese tú que en algún lugar del mundo ha de estar.
Respiro.
Y dejo el silencio, en silencio.

(Porque escuchar a cocteau twins habla más de mi que mil palabras)